Halcón peregrino en la catedral de Santiago de Compostela.

Recuerdo que cuando estudiaba biología en Santiago de Compostela no era raro pasar por la plaza de la Quintana y encontrar el cadáver de alguna paloma o de algún estornino en plena plaza. La pareja de halcones peregrinos que habitaban en las torres de la catedral (para que luego digan que las aves no entienden de clases sociales) se nutrían de las aves que en algún momento pasaban por la catedral o en las inmediaciones de ésta, como por ejemplo, los jardines de la alameda, muy próximos a la catedral.

Acuarela sobre papel Canson Moulin du Roy.

Original no disponible, sólo reproducciones en papel de alta calidad.

30 x 30 cm.